Contratar a alguien porque “te cayó bien” en la entrevista es el error más común y costoso en Recursos Humanos. A esto se le llama sesgo de afinidad.
Para evitarlo, en Engrama estructuramos las entrevistas por competencias. Todos los candidatos para un mismo puesto deben responder exactamente a las mismas preguntas, evaluadas bajo una rúbrica estandarizada y métricas objetivas.